¿Qué ganas con tus hábitos?

Esta semana, he reflexionado mucho sobre el concepto de «la ganancia secundaria», que trabajé en una sesión con Ivalo. Todos los hábitos que tengo se crearon porque en algún momento, ese comportamiento me generaba algún beneficio. Muchos de esos hábitos me son realmente útiles, cómo retraerme y pensar para centrarme aún si estoy rodeada de muchas personas, por ejemplo. Sin embargo, algunos de los comportamientos ya no se ajustan a lo que quiero y se han vuelto un hábito negativo que quiero cambiar. Y la dificultad en deshacerme de este hábito, tiene su origen en «la ganancia secundaria». Mi mente, sigue con la conducta para obtener esta ganancia, que considera es buena para mi.

He luchado con el sobrepeso toda mi vida, subo de peso rápidamente y luego bajo con mucho esfuerzo, y luego otra vez en un ciclo interminable que ya suma más de 30 años. Se que como compulsivamente cuando me siento insegura, literalmente insegura, como si algún daño físico viniera a mi. Comer hasta sentir que no puedo comer más, me quita ese miedo, me da tranquilidad. No es muy racional, pero creo hoy esa es mi ganancia secundaria. Comer de mas me da paz, y también problemas de salud, y me imposibilita vestirme como quiero (a ver si consigues un lindo vestido en talla XXL… imposible!), una larga lista.

Cuando me he pillado a mi misma buscando en la alacena, solo pienso. ¿Por qué me siento insegura? ¿A qué le temo en este momento? ¿Es ese miedo real o sólo lo estoy imaginando? Y pensarlo, de pronto elimina esa ganancia secundaria de comer, porque me siento segura al saber que yo misma puedo cuidar de mi y darme tranquilidad. Con esto, he mejorado en el manejo de la ansiedad.

Pero, Ivalo me pide que siga preguntando y me cuenta la metáfora de Leonardo Da Vinci que descartaba las primeras 3 ideas hasta llegar la correcta. Hay que seguir buscando. ¿Qué gano con el sobrepeso? Un pensamiento recurrente: respeto. Tengo la creencia de que si una mujer es muy atractiva, las personas no tendrán en cuenta lo que dicen, pues su belleza será lo único que importe. También ese rechazo muy grande a las mujeres que avanzan su carrera usando la sexualidad. Se que las mujeres han hecho esto por siglos, pues no tenían más opciones, pero ahora si las tenemos. Quiero mi puesto porque lo merezco, con mi trabajo y mi capacidad, y no porque algún hombre me encuentra sexualmente atractiva.

Pero hay que seguir buscando, bueno, qué otra cosa me da el sobrepeso. Recuerdo cómo me sentía cuando tengo mi peso correcto y puedo ponerme los lindos vestidos que me gustan. Recuerdo sentirme insegura. Muy insegura. Recibo mucha atención no deseada de hombres que no tienen interés alguno en hablar conmigo, por decirlo amablemente. Recibo atención que no es bienvenida, que me hace sentir realmente mal. Tengo mucho miedo de sentir eso de nuevo, no se cómo manejarlo.

¿Qué gano con mis hábitos? Reflexionar sobre esto ha sido interesante, porque he notado varios que me siguen siendo útiles y quiero mantener. Y me ha dado una perspectiva nueva sobre el comer, el sobrepeso. Lo difícil que ha sido, porque no he estado trabajando la verdadera razón del problema. Tengo aún mucho que trabajar, pero me siento optimista. Creo que voy por muy buen camino esta vez.

Flor Medina – Cliente de sesiones personalizadas en Bogotá